jueves, 24 de febrero de 2011

BAELO CLAUDIA Y LA ENSENADA DE BOLONIA.

    Una reciente operacion en mi pie izquierdo me esta obligando a guardar reposo obligatorio durante unos meses, lo que me esta impidiendo hacer las excursiones que tanto nos gusta. Así que he echado mano del archivo fotografico y rescatando algunas de las que en su dia se quedaron en el tintero . La que propongo ahora es una preciosa salida al Parque Natural del Estrecho, concretamente a las ruinas romanas de GAELO CLAUDIA y a la Ensenada de Bolonia.  Muy propia para hacerla en estas fechas, antes de que lleguen los calores.

La antigua ciudad romana de Baelo Claudia está situada en la Ensenada de Bolonia, en la pedanía tarifeña de Bolonia al noroeste de la ciudad de Tarifa, en la provincia de Cádiz  dentro del actual Parque Natural del Estrecho. El estudio de sus restos arquitectónicos muestra su origen romano a finales del siglo II a. C., observándose ya desde esa época una gran riqueza que la convierte en un centro económico importante dentro del área del Mediterráneo.


Nada mas asomarnos a la terraza del museo/centro de recepcion de visitantes, nos encontramos con una panoramica de las ruinas de Baelo, con la famosa "duna de bolonia", la playa y el bosque de pinos, lo primero que se nos viene a la mente, es "que lugar tan fantastico escojieron para instalar una ciudad", estos romanos no estaban tan locos como decia "Obelix".   Los restos de la ciudad romana de Baelo Claudia se localizan en la ensenada de Bolonia, entre los cabos Camarinal y Punta Paloma, y a una distancia de 12 kilómetros de Tarifa.
Tenía unas dimensiones de unos 300 metros en su parte más ancha, y 500 metros de la largo, y su trazado urbano se caracteriza por su rigurosidad, ajustándose a los cánones de la ciudad romana ideal.
La ciudad se podría dividir en tres zonas diferenciadas: La zona alta, destinada probablemente a un uso residencial. La zona media, donde se localizaba el centro cívico, los edificios de carácter público. La zona baja, más cercana a la playa, destinada principamente al sector industrial (salazón de pescado y fabricación de gaum).
Su puerto era uno de los principales del sur de la península, ya que lo enlazaba comercialmente con la ciudad de Tánger, en el norte de África. Disponía de tres acueductos que abastecían de agua a la ciudad. El más largo de ellos, de unos 8 kilómetros de longitud, traía el agua desde Punta Paloma, y discurría casi en paralelo a la línea de costa. El segundo, traía el agua desde Sierra Plata. El último de ellos, el más corto, también provenía de Sierra Plata, pero desde un punto más situado al oeste.
También destaca su muralla, que tenía más de cuarenta torres de vigía, y de la que aún se conservan las principales puertas de entrada a la ciudad, como la puerta de Gades, al oeste, y la de Carteia, al este.



Abajo veis una Infografia de lo que tuvo que ser mas o menos el puerto y las murallas de la ciudad.
INFOGRAFIA POR CORTESIA DE http://italicaromana.blogspot.com/



Panoramica del centro civico desde la zona alta

El teatro
 
Otra vista del teatro

Uno de los vomitaderos del teatro-.


Entrada a la ciudad por la puerta oeste, da directamente a la calle principal, que conduce al centro civico y a el puerto.




Las columnas pertenecen al Palacio de Justicia y en el centro hay una reproduccion de la estatuta del emperador Trajano.


Vista del mercado.


Una vez cumplidas nuestras ansias culturales, emprendimos la marcha por un sendero paralelo a la playa de Bolonia direccion a Tarifa, las vistas son magnificas.


La playa llena de dunas y vegetacion costera, con una susencia practicamente total de construcciones hacen de esta playa se conserve virgen y la vemos tal y como la debieron ver nuestro antepasados romanos, es una autentica delicia.


Tras pasar por una zona rocosa nos acercamos a la playa.



Ya caida la tarde, dimos por terminada la jornada, despidiendonos de la Ensenada de Bolonia que nos obsequio con esta espectacular imagen que nos invitaba a una proxima visita. 

lunes, 13 de diciembre de 2010

SENDERO EN ALGAR, 12 DE DIC.2010

    En la carretera CA-6107 entre El Bosque y Algar, en el km.5 antes de llegar a Algar hay un precioso camino que nos lleva hasta una extraordinarias y caprichosas formacionas carsticas que se elevan verticalmente rodeadas de encinas y alcornoques. Veamos el camino.


El sendero es una pista forestal de tierra con buen firme, que va paralelo a un arroyo y lo bordea constantemente. La vegetacion propia de la zona se ve salpicada por un buen numero de eucaliptos, siempre cerca del agua. A la derecha veis como el camino se va estrechando, pues la vegetacion exige su territorio.  



La vegetacion ribereña del arroyo y la posicion del sol nos brinda alguna imagenes preciosas. He de destacar que en esta ocasion olvide mi camara de fotos y tuve que hacer las fotografias con un telefono movil, dispulcad si la calidad de las imagenes no es la habitual, pero no tenia otra.

  Ha medida que avanzamos por el camino las lados del mismo se van "verticalizando" (supongo que este verbo no existe) y nos da una idea del terreno en el que nos adrentamos, en el que en cualquier momento veremos aflorar del suelo las formaciones carsticas que buscamos.

A lo largo del arroyo se ven grandes piedras que se han desprendido de los acantilados y han acabado en el lecho del arroyo, lo que hace que se formen pequeñas lagunas y saltos de agua caprichosos.

Casi sin darnos cuenta, a nuestra izquierda se alza en vertical un formidable farallon rocoso, es el primero de los cuatro o cinco  que levantan de forma paralela. Es una pena que la camara del telefono movil tenga dificultades para los contraluces, aun asi se hace una la idea de la belleza del lugar.


Aqui se ven el segundo y tercero.



 Desde esta posicion se aprecia todo el conjunto. Es un paseo comodo y facil, aproximadamente unos 6 o 7 km. ida y vuelta,  y las vistas son preciosas, desde aqui animo a todos a realizar estos paseos con la seguridad de que la satistaccion del contacto con la naturaleza, superará con creces el posible cansancio. 

Hasta la proxima.

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lunes, 25 de octubre de 2010

SENDERO ACANTILADO DE BARBATE, 24 de Octubre de 2.010.

Parque Natural de la Breña y Marismas de Barbate, CÁDIZ
Introducción
Parque asomado al Atlántico, de 3.130 ha de superficie, modelado a lo largo de los tiempos por el viento de levante, su bosque de pino piñonero se extiende hasta la costa, cortada por impresionantes acantilados que en algunos puntos alcanza más de cien metros de altura.
Incluye dentro de él, una franja marina de 1.113 hectáreas de gran riqueza piscícola. El puerto pesquero de Barbate se considera uno de los de más actividad en el sur de España. Resaltan en la localidad una factoría almadrabera y una industria conservera y de salazones.
El principal aprovechamiento de la zona es la recolección de piñas y la ganadería extensiva, además del turismo.





El sendero que hoy proponemos "Sendero Acantilado de Barbate" es un precioso paseo en el que tendremos permanentemente el mar a nuestra izquierda, con una vistas extraordinarias de la ensenada de Barbate y que a medida que subimos se va ensanchando, llegando a divisar incluso las montañas de Marruecos. A nuestra derecha se va divisando el impresionante acantilado que domina toda la zona.
En la foto de arriba veis a los "intrépidos senderistas" preparados para la marcha. Se trata de un sendero con suelo arenoso en algunos tramos, con un largo de 4,5 km. de ida y otros tantos de regreso, y con un desnivel de unos 100 mts. En subida a la ida y bajada a la vuelta.

 Como he dicho el sendero comienza con suelo arenoso, adentrandose en un bosque de pino mediterraneo que inmediatamente llega a bordear el acantilado, aun no se divisa.


Tras el primer kilómetro de suave ascenso ya se divisa la ensenada de Barbate, esta vista nos acompañara todo el camino. A esta parte del sendero  llegan pocos pinos por lo que la sombra escasea, es conveniente no hacer él mismo durante la época de calor, pues el sol llega de pleno y hace la subida muy penosa.


En el camino nos topamos con varios "enebros marítimos" rara especie en extinción que en esta zona debido a los vientos de levante y a la condiciones del suelo solo alcanza a ser un arbusto, aunque hay especies que alcanzan los 15 metros. Es la segunda colonia mas numerosa de enebros después de Doñana.

Alguna de las imagenes que nos brinda este paseo son espectaculares.
 
 A nuestra derecha en lo alto se va divisando el acantilado, que cada vez se hace mas vertical, llegando hasta el borde del mar con una altura de mas de 100 mts. el camino sigue ascendiendo hasta llegar al borde superior del acantilado.
 Hacia la mitad del camino hubo que hacer una parada técnica, buscando una sombra como sea, ya que alguno de los miembros de la expedición se negaba a continuar sin meterse algo entre pecho y espalda. Y es que hay algunos que nada mas llegar al campo ya tiene hambre ... y no quiero señalar.


Eso si, a nuestra espalda teníamos una vista maravillosa con un mar de un azul espectacular.

Después de la mencionada parada continuamos sendera arriba, algunos con la mochila algo aliviada, buscando con avidez el fin del mismo y la sombra de los pinos que nos daría el merendero de la "Torre del Tajo"

Y aquí si, dimos rienda suelta a nuestra hambre y nos dimos un buen homenaje,  lo teníamos merecido. Nuestra perrita "Rona" controlando al fotógrafo y es que no puede ver a nadie separado del rebaño, que instinto tiene este animal ...

Después de comer nos dimos un paseo para acercarnos a los miradores del acantilado, que se encuentran a pocos metros del merendero.




Y que vistas, señores, ha merecido la pena todo el esfuerzo las vistas son sencillamente impresionantes, sino ver mas abajo.
De auténtico vértigo ...
Observad la barandilla desde tomada la imagen anterior.
A pesar de la altura que estamos, la transparencia del agua hace que se vea el fondo del mar, con sus bancos de arenas y las rocas caidas cubiertas de algas, aquí el agua es de un azul turquesa formidable. 
No me he podido resistir a poner esta fotografía en la que me jugué el tipo por fuera de la barandilla, "cosa de los jóvenes"
Una vez saciadas nuestra inquietudes aventureras y  todavía con la imagen en nuestras retinas de lo que la naturaleza es capaz de crear, emprendemos el camino de regreso por el mismo sitio, pero esta vez  cuesta abajo y el acantilado queda a nuestra izquierda, la brisa del mar llega a estas alturas y  nos dá en la cara ,el camino se hace mas llevadero.

Aún hubo tiempo para un descansito ... y es que algunos no pierden las buenas costumbres.


Con este Colagge (es que ahora me ha dado por la colaggeria), damos por terminado el reportage de este sendero, no sin antes recomendar a todo el que puede, que no deje de visitar esta maravilla. Está cerquita y con facil acceso y además uno puede después visitar la localidad de Barbate y llevarse una esplendida mojama o una huevas de maruca.


Ufff que rico, cualquiera pensará que tengo comisión, pero no, solo o estoy haciendo proposiciones "honestas". Un saludo y hasta la próxima aventura senderil.
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